Ahora, en este momento que lees lo que ahora estoy escribiendo.
Aquí, en el cuerpo, respirando, sentado, cálido y tranquilo, en este silencio acompañado por los sonidos de la vida que me envuelve, me doy cuenta:
De que estoy notando la postura de mis manos y el calor del hueco entre los dedos,
De que estoy sintiendo la presión de los muslos en el asiento,
De que estoy apretando la lengua contra el cielo,
De que estoy subiendo, y bajando, y guardando silencio, y esperando,
De que estoy estando sentado, atento,
De siento, siento, siento… de que estoy sintiendo, de que «me» estoy sintiendo, «Yo», sin más… sin menos… sin palabras ni conceptos, respirando… respirando…
Del espacio que ocupo en el espacio,
Del aire del que me lleno,
Del sonido, del silencio, potente y sutil,
Del cuerpo quieto,
Del flujo constante te pensamientos, fantasías, recuerdos,
Del ahora, del aquí, del momento, de este momento, del vacío de los objetos, escribiendo, leyendo, notando la compleja simplicidad de este momento.
Por un tiempo sin espera, durante un tiempo, en la eternidad de nuestro encuentro.
Para siempre, desde siempre.
Gracias.